30 Jul Focos #5

Cabecera Focos #5

 

En este Focos le damos un repaso a los temas que más nos han llamado la atención en los últimos días: los beneficios terapéuticos de Pokemon Go, las disfunciones sexuales provocadas por los antidepresivos, los niños superdotados y el efecto del contacto físico materno en el desarrollo de la empatía.

 

Manuel Camino
Pokemon Go! Beneficios terapeúticos

Pokemon Go

 

Seguramente no haga falta explicar qué es Pokemon, esta serie animada que llegó a finales de los 90 ofreciendo a los más pequeños un mundo de entrenadores que podían competir deportivamente por capturar todos los tipos de pokemons (monstruos que se hacían tus amigos).

Durante finales del siglo XX ya causó furor con videojuegos pero la auténtica revolución ha llegado hace solo unas semanas, Pokemon GO, una aplicación que te puedes descargar de forma gratuita en tu móvil, y que te permite incorporar este mundo de pokemons en la vida real.

Millones de personas han salido ya a la calle para capturar a estos Pokemons, y hacerse los mejores líderes de gimnasio pokemon. Y es precisamente este hecho lo que marca la diferencia, durante las últimas décadas hemos visto como los adolescentes se quedaban encerrados toda su juventud frente a una pantalla de ordenador o frente a un televisor, sin provecho ni beneficio. Cientos de padres venían a consulta para que consiguiésemos que sus hijos saliesen a jugar a relacionarse con otros menores de su edad, y a disfrutar. Sin embargo este Pokemon GO podría significar el comienzo de una nueva era de los videos juegos, donde los videojuegos, lejos de encerrarles en casa, les inciten a salir, a relacionarse, a comunicarse, hacer de la calle, los parques, las playas, su patio de recreo.

Aquellas  personas con depresión encontrarán una motivación para salir a la calle, despejarse, hacer un poco de deporte paseando, y sobre todo reforzarse, lo que es un factor de vital importancia para su recuperación.
Lo mismo sucede con las personas que por falta de habilidades sociales, o incluso ansiedad social,  pueden encontrar en Pokemon GO la motivación para relacionarse y empezar a generar círculos sociales, ayudándoles por tanto en su problema.

No hay que evitar mencionar que como cualquier juego, Pokemon Go, puede convertirse en adictivo para algunas personas.

Como siempre, como para todo, Pokemon Go sólo en su justa medida, sin excesos.

 

Elena Orquín – Psiquiatra
Disfunción sexual por antidepresivos

Antidepresivos y disfunciones sexuales

 

Un elevado porcentaje de pacientes con depresión presentan algún tipo de disfunción sexual (DS) relacionada tanto con la propia enfermedad como con el uso de antidepresivos. Existe el riesgo de atribuir la depresión como única causa de la DS, infraestimándose los efectos indeseables a nivel sexual de los antidepresivos. De ahí la importancia de realizar una historia psicosexual previa al inicio de un tratamiento y detectar cambios posteriores que pueden relacionarse con la medicación.

 

La disfunción sexual como causa de abandono del tratamiento :

 

Los antidepresivos serotonérgicos se asocian frecuentemente con la aparición de DS, alcanzando cifras de hasta el 70% entre los pacientes sexualmente activos. Este efecto adverso, condiciona la adherencia al tratamiento; pudiendo ocasionar el 20­30% de los abandonos del tratamiento. Los fármacos NO serotonérgicos apenas provocan problemas sexuales y deben considerarse como primera elección en pacientes y parejas sexualmente activas.

 

¿Qué efectos pueden producirse?

 

  1. Aparición a corto plazo (días):retraso del orgasmo (70%) y anorgasmia (30%).
  2. Aparición a medio plazo (2­8 semanas):descenso del deseo sexual (80%) y disfunción eréctil/lubricación vaginal (30%).

 

¿Qué hacer ante la ds por antidepresivos?

 

1) Espera de la remisión espontánea, frecuentemente utilizada pero muy poco eficaz: 80% no mejoran a los 6 meses.

2) Reducción de dosis o retirada: peligro de empeoramiento depresivo.

3) Cambio por otro fármaco con menor riesgo de afectación de la función sexual.

4) Empleo de “antídotos” como sildenafilo, tadalafilo y similares: estos fármacos pueden ser administrados ocasionalmente unas horas antes de la relación sexual o bien de forma permanente.

 

Ana Romero
Niños superdotados, ¿Cómo identificarlos?

Niños superdotados

 

Todos los padres creen que sus hijos son los más inteligentes del mundo y qué decir de los abuelos para los cuales sus nietos son listísimos. Pero está claro que no todos los niños tienen altas capacidades por mucho que sus familiares piensen que sí. La ciencia los define como: aquellos que muestran una gran capacidad de aprendizaje y curiosidad; que se interesan por aprender y entender; que preguntan; que tienen la capacidad para resolver problemas y que son capaces de hacer deducciones y de cuestionarse.  La OMS considera que un 2% de la población es superdotada. Mientras, los niños inteligentes son los interesados en multitud de cuestiones y que necesitan entender el cómo y el porqué de las cosas.

¿Cuáles son las señales de que un niño tiene altas capacidades?

Un gran error, bastante generalizado, es creer que es lo mismo ser inteligente que tener altas capacidades. Todos los que las tienen son muy inteligentes, pero no todos los muy inteligentes las poseen. La diferencia radica en el coeficiente intelectual, que en el caso de los superdotados debe ser igual o superior a 130 en la Escala Wechsler. También difieren en la creatividad. Además, el niño con altas capacidades tiene unas características de personalidad muy concretas y comunes a todos ellos en mayor o menor medida.

La alta capacidad es una manera diferente de entender y procesar la realidad. Es un funcionamiento neurológico distinto, con estructuras y funciones cerebrales que difieren del resto de los niños, por muy inteligentes que estos sean.

El desarrollo de un niño superdotado

Es obvio que crecer en una familia donde los padres poseen un mayor interés por la cultura y el aprendizaje y que, además, tienen estudios y amplia formación, favorecerá el buen desarrollo de ese niño con altas capacidades. Estas vienen determinadas genéticamente, pero para poder expresarse, son necesarios estímulos ambientales y es aquí donde la familia tiene un peso determinante. Obviamente, hay excepciones donde a pesar de tener todo en contra y pertenecer a un grupo socioeconómico bajo, estos niños sobresalen de forma llamativa, pero siempre van a necesitar recursos que faciliten el desarrollo de ese potencial. La familia es quien suele iniciar la detección y, posteriormente es, o debería ser, el principal sostén y referente emocional del niño.

¿Qué hago si sospecho que mi hijo tiene altas capacidades?

Si sospechas que tu hijo tiene altas capacidades, lo adecuado es acudir a un psicólogo especializado en detección e intervención o ponerse en contacto con alguna asociación de altas capacidades de tu comunidad autónoma para que te oriente. Una vez detectado, hay que ponerlo en conocimiento del centro escolar, que a través de los Servicios de Orientación de Zona, validará o no el diagnóstico.

 

Esteban Brook-Hart
El contacto físico de madres a hijos puede ayudar a desarrollar la empatía

Contacto madre e hijo y empatía

 

Las relaciones que los niños y niñas establecen con sus padres y madres  han sido el foco de interés de numerosas investigaciones en psicología a lo largo del siglo XX, sobre todo por los efectos que tienen sobre su desarrollo y bienestar. Son famosos los estudios de Bolwby con niños hospitalizados y aislados de sus padres, o las inventigaciones de Harlow con crías de Monos Rhesus y las madres sustitutas de felpa y alambre.

 

Con los avances que se han ido produciendo en el campo de las neurociencias ahora podemos empezar a comprender los efectos que las relaciones de apego tienen en el cerebro de los niños y niñas.

 

Un estudio recién publicado ha investigado la relación que podría haber entre el contacto físico que las madres tienen con sus hijos y el desarrollo de las áreas del cerebro de estos que se relacionan con habilidades como la empatía o la capacidad de comprender lo que sienten o piensan otras personas.

 

Para ello, se observó la cantidad de veces que un grupo de madres tocaban a sus hijos de cinco años de edad mientras jugaban juntos con la granja de Playmovil. Después se observaron los cerebros de los niños con técnicas de neuroimagen.

 

Los niños que recibieron más contacto físico de sus madres tenían más activadas las áreas del cerebro relacionadas con la empatía y la capacidad de comprender a los demás. Además estos centros cerebrales estaban más conectados entre sí que en el caso de los niños que recibieron menos contacto físico.

 

Esta relación entre el contacto físico y el desarrollo de estas áreas cerebrales no es causal sino correlativa. Otras variables que no se han tenido en cuenta en el estudio podrían influir en estos resultados: las madres que tocan más podrían tener también un estilo de comunicación verbal diferente al de las madres que tocan menos, por ejemplo.

 

A pesar de estas limitaciones, parece que las evidencias en cuanto a la importancia de establecer vínculos afectivos seguros con nuestros hijos e hijas son cada vez más numerosas, y que próximamente iremos conociendo nuevos datos sobre cómo el cerebro de los niños  y niñas se moldea por influencia de las relaciones con sus padres y madres.