05 Abr Habilidades sociales: ¿Qué son? ¿Se pueden mejorar?

¿Qué son las habilidades sociales?

 

Las habilidades sociales son el conjunto de destrezas que aprendemos y desarrollamos para relacionarnos con los demás,  teniendo en cuenta el contexto en el que nos encontramos, atendiendo a las emociones de nuestros interlocutores para no herirles ni dañarles, siendo sensibles a la situación en la que estamos. No es lo mismo hablar hablar con amistades que hablar con clientes, por ejemplo. Es importante desarrollar esa capacidad de adaptación para cada situación.

 

Cuando hablamos de habilidades sociales hacemos referencia de manera específica a habilidades como empezar o mantener conversaciones , ser capaz de decir que no, recibir críticas, dar críticas o hacer cumplidos. Hay muchas habilidades, y una falta en alguna de ellas nos puede afectar en nuestro día a día. Sin embargo, estas habilidades se pueden trabajar y mejorar.

 

Tener un buen nivel de habilidades sociales está directamente relacionado con un buen nivel de autoestima y con un bajo nivel de depresión.

 

Aproximadamente un 20% o 30% de las personas tiene algún déficit en algunas habilidades específicas, aunque, si nos pusiéramos estrictos, siempre hay un margen de mejora en habilidades sociales, no somos completamente hábiles en todo lo que hacemos. No existe el ser social perfecto.

 

No es lo mismo tener ansiedad social que falta de habilidades sociales

 

Aunque muchas veces vaya junto, no es lo mismo que una persona tenga mucha ansiedad frente a situaciones sociales en las cuales tiene que expresarse, a personas que no sienten ansiedad pero que no saben cómo actuar. El abordaje será diferente en cada caso porque si una persona no tiene las habilidades necesarias, tendremos que entrenar para que adquiera esas habilidades. En cambio, una persona puede tener ansiedad en situaciones sociales pero que no le falten las habilidades, que sepa perfectamente qué es lo que tiene que hacer pero esa ansiedad le corte y le impida estar en la situación.

 

Cuando hablamos de ansiedad social podríamos decir que hay un porcentaje de población de personas tímidas que sería bastante elevado, un 20% aproximadamente. Un problema de ansiedad social que requiera hacer una intervención específica afecta a mucha menos gente, entre un 1,5% y un 2,5%.

 

Enfoques cognitivos que, ante una situación social, nos podríamos plantear

 

  • No estoy obligado a expresarme de forma perfecta: podemos ser asertivos pero ser asertivo es un derecho, nunca jamás una obligación. Aunque nos equivoquemos o aunque no digamos las cosas como nos gustaría, tenemos también derecho a equivocarnos. No hace falta ser habilidosos al cien por cien, siempre hay un margen de error.

 

  • La única persona con derecho a juzgarme soy yo: nadie más puede juzgar tu comportamiento, y no tiene sentido estar siempre al tanto de lo que los demás opinen de nosotros porque eso lo que va a hacer es generarnos más ansiedad.

 

Está bien enfocar desde los derechos asertivos porque da un margen de respiro, no hace falta ser perfectos al cien por cien pero podemos ir mejorando nuestras habilidades porque, al fin y al cabo, son aprendizajes: aprendemos a a expresarnos, a comunicarnos con otras personas, y si notamos que nos faltan habilidades podemos entrenarnos en ellas.

 

Si te interesa este tema te invitamos a ver el vídeo que grabamos en directo a través de Facebook, y en el que abordamos estas cuestiones:

 

 

También tenemos abierto el plazo de inscripción al curso de habilidades sociales, y te damos toda la información en este vídeo: