13 Jul Trastorno esquizotípico de la personalidad: algunas nociones básicas

 

¿Qué es el trastorno esquizotípico de la personalidad?

 

Un trastorno de personalidad consiste en tener rasgos de personalidad que son muy rígidos, difíciles de cambiar y que afectan a la persona que los tiene porque interfieren con lo que se considera adecuado a nivel social.

El trastorno esquizotípico de la personalidad es un trastorno que hace que las personas que lo tienen sean percibidas como extrañas, como personas peculiares.

Una de las características principales del trastorno es que provoca mucha ansiedad en situaciones sociales y que no disminuye con el paso del tiempo. Esta ansiedad no se debe tanto a pensamientos que tengan que ver con la percepción de los demás (que es lo típico que ocurre en la ansiedad social, donde el miedo es al juicio de los demás) sino a creencias que provocan una cierta suspicacia. Pensamientos del estilo de “la gente se va a aprovechar de mí siempre que pueda”, “las relaciones son peligrosas”, “sé lo que está pensando”.

Otra característica importante de este trastorno es que, las personas que lo tienen, tienen creencias que son raras, que no son fáciles de demostrar a nivel científico. Les interesa lo esotérico, pueden ser presas fáciles de sectas o de grupos que compartan estos intereses. Incluso son personas muy llamativas, se visten de forma peculiar, son personas excéntricas.

Las creencias que tienen hacen que a veces incluso tengan experiencias o sensaciones corporales que se salen de lo común, por ejemplo pueden despersonalizarse en un momento dado pensando en temas esotéricos y en que son capaces de percibir el futuro.

 

¿En qué se traduce todo esto a nivel de la vida diaria? ¿Cuáles son las repercusiones?

 

Muchas veces tienen un círculo de amistades muy limitado, no tienen amistades íntimas. Tienen un estilo de vida nómada. Les cuesta tener una relación de pareja y si la consiguen normalmente acaba pronto en separación. Pueden acabar fácilmente en una secta o mucho más interesados en estos temas de de adivinación, de ocultismo, que contribuyen a alejarles de otras personas.

 

¿Qué se puede hacer en terapia?

 

Tanto para este trastorno como para el resto de trastornos de personalidad hay que decir que las perspectivas de tratamiento no son muy halagüeñas y que los tratamientos suelen ser muy largos, y no siempre hay garantías de que vaya a haber resultados. Si alguien de tu entorno ha recibido este diagnóstico, tómatelo con mucha calma y mucha paciencia. A veces con una buena intervención psicológica se puede mejorar el nivel de calidad de vida, trabajar habilidades sociales , hacer un manejo del estrés y terapia cognitiva para revisar los pensamientos desajustados.

 

De todo esto hablamos en el siguiente vídeo, que emitimos en directo a través de Facebook y que aquí está editado para recoger la información más relevante: